El día empieza bien. Luminoso, fresquito, bueno para subir a San Juan de la Peña. Todo fue espectacular: el camino, las visitas, y las vistas pirenaicas desde las alturas de la sierra de San Juan. 4 horas en movimiento.
Comienzo el camino por una larga pista que serpentea hasta el fondo del valle de Atarés.
Cuando ya se va adivinando el final del valle llano, se ve un puente a la derecha, aunque la pista sigue....y en unos metros la inunda el río.
Se toma el puente, se sigue un sendero, y se enlaza de nuevo con la pista, aunque pronto a la izquierda se desvía un sendero, que en breve empieza a subir. Primero suave, luego más potente mediante zigzags.
Al llegar a un punto abierto, con fondo de Pirineos, gira y empieza una diagonal más suave a la derecha, hasta otra zona de zigzags.
De nuevo, otra diagonal a la derecha, suave, que lleva a un collado, donde empieza una corta bajada a la carretera.
Subida suave por la carretera. Llega a monasterio nuevo.
Compro entradas y tomo algo.
Tomo camino. Llaneo por un túnel vegetal, que luego se abre y empieza a subir, hasta llegar a un encuentro de caminos.
Desde ese punto empieza una vertiginosa bajada, con tramos muy acusados en los que la piedra está más agarrada. El sendero es un sendero de montaña, pero a quien no esté acostumbrado a estos se le puede hacer lento y pesado.
Llegué abajo tras 1 hora desde el monasterio.
Pero en Santa Cruz de la Serós se da ese fenómeno de pregonar ser parte y fin de etapa del Camino de Santiago, y cuando llegas aquí compruebas que todos esos horarios que los tres restaurantes publican no los suelen cumplir.
Esto es una desvergüenza, porque ser etapa del Camino supone una responsabilidad, atender a los peregrinos, y en mi caso cerraron los 3 en el mismo día, cuando según los horarios deberían abrir.
Y si eso os ocurre, os quedáis sin cenar, porque en mi caso me salvó el amable dueño de El Mirador de los Pirineos, que me llevó en su coche a comprar viandas para la noche.
Pero esto no es así, y debe implicar al gremio de hostelería y a las autoridades locales, responsables de la atención a los peregrinos. Escribí al ayuntamiento exponiendo este problema, y ni siquiera tuvieron a bien contestarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario