Pirineos 2018_Día 1 - Subimos, de nuevo, el port de Venasque, para ir al refugio
Ese refugio, pequeño, adosado a un lago situado en una pequeña plataforma glaciar, al final del valle que sube de Hospice de France. Ese lugar que nos pareció mágico en 2015, y que volvió a parecérnoslo ahora, a pesar de que la subida empezó mal: lluvia fuerte, de cara, que helaba las manos, al punto de obligar a poner guantes a la carrera.
Así se veía, o mejor dicho no se veía, la dorsal en la que se abre el portillón, esa brecha imposible que da cómodo paso a Francia. Ese lugar de paso de refugiados y partisanos, histórico. De gentes que iban de un lado a otro.
Así se veía en 2015:
Ahí la brecha, a casi 2.500 metros de altitud.
Pero si que pudimos medio ver, al menos, el magnífico lago del puerto, allí, pegado a la ventana de nuestro minirefugio (Enlace a entrada de 2015)
Tan pequeño que, para alojar a algo más de público, montan esta tienda entre los persistentes neveros.
Algo se abrió la última hora de la tarde, y permitió mirar hacia el puerto.
Y despedirnos con este extraño simulacro de arco iris a las puertas del refugio.
Día siguiente
Blog de montaña, viajes y otras aventuras. La información aquí volcada es fruto de la experiencia personal. Por tanto, cada lector deberá usarla bajo su responsabilidad.
Destacado. Trekking al Campo base del Everest - 5.365 mt
Trekking al Campo base del Everest. 5.365 mts.
¡ Nos vamos a Nepal, al valle del Khumbu, camino del Campo Base del Everest! Este viaje se fraguó de forma extraña, en el fondo. Después ...
Mostrando entradas con la etiqueta Venasque. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Venasque. Mostrar todas las entradas
sábado, 21 de julio de 2018
Pirineos 2018_Día 5-De Hospice de France a Benasque
De Hospice de France a Benasque
Afrontábamos nuestro último día, una subida ya conocida de 2015, que hay que acometer con paciencia. Más de mil metros de desnivel seguidos, sin descanso, pero en camino bien trazado, sin ninguna dificultad.
Como todos los valles pirenaicos, éste también tiene trampa: lo que se ve allí arriba, entre la niebla, a unos ochocientos metros, no es el final de la subida. Solamente es el final del valle fluvial; arriba queda el circo glaciar, con su cuenco o cuencos situados en distintas plataformas que hay que ir salvando.
Ésta de aquí es la primera de dichas plataformas, situada justo arriba del límite de los visto en la fotografía anterior.
Al fin llegábamos al reino de las nieves, a la sensación invernal que nos había faltado en días anteriores, y que nos suponía una despedida más gustosa.
Los Boums du Port nos ofrecían la última visión. Por eso hemos vuelto aquí, porque es uno de nuestros lugares mágicos en el Pirineo.
La subida por el cascajo de las morrenas y los neveros del puerto. Foto de Jesús Neva
Los últimos repechos antes de afrontar la subida a la brecha. Foto de Jesús Neva
Las nieblas, la nieve, y ese impresionante tajo en la dorsal configuran el puerto de Venasque.
3 horas y media después de empezar a subir (con una cervecita en el refugio, despidiendo al guarda y comentando con él algunas novedades de desastres que, sin duda, les vendrían bien a otros), cruzamos los escasos metros que esconde la horqueta, antes de empezar a bajar hacia los Llanos del Hospital.
Bajada, por el sendero de Salvaguardia, que tiene sus puntos.
Y, dado que no habíamos comido, pues un sobre seco está bien en cuanto encontramos agua con el que prepararlo.
Et c´est fini!!
Afrontábamos nuestro último día, una subida ya conocida de 2015, que hay que acometer con paciencia. Más de mil metros de desnivel seguidos, sin descanso, pero en camino bien trazado, sin ninguna dificultad.
Como todos los valles pirenaicos, éste también tiene trampa: lo que se ve allí arriba, entre la niebla, a unos ochocientos metros, no es el final de la subida. Solamente es el final del valle fluvial; arriba queda el circo glaciar, con su cuenco o cuencos situados en distintas plataformas que hay que ir salvando.
Ésta de aquí es la primera de dichas plataformas, situada justo arriba del límite de los visto en la fotografía anterior.
Al fin llegábamos al reino de las nieves, a la sensación invernal que nos había faltado en días anteriores, y que nos suponía una despedida más gustosa.
Los Boums du Port nos ofrecían la última visión. Por eso hemos vuelto aquí, porque es uno de nuestros lugares mágicos en el Pirineo.
La subida por el cascajo de las morrenas y los neveros del puerto. Foto de Jesús Neva
Los últimos repechos antes de afrontar la subida a la brecha. Foto de Jesús Neva
Las nieblas, la nieve, y ese impresionante tajo en la dorsal configuran el puerto de Venasque.
3 horas y media después de empezar a subir (con una cervecita en el refugio, despidiendo al guarda y comentando con él algunas novedades de desastres que, sin duda, les vendrían bien a otros), cruzamos los escasos metros que esconde la horqueta, antes de empezar a bajar hacia los Llanos del Hospital.
Bajada, por el sendero de Salvaguardia, que tiene sus puntos.
Y, dado que no habíamos comido, pues un sobre seco está bien en cuanto encontramos agua con el que prepararlo.
Et c´est fini!!
Etiquetas:
2018,
Hospice de France,
Port de Venasque,
travesía pirenaica 2018,
Venasque
Suscribirse a:
Entradas (Atom)