Volvimos al Mulhacén. Bastante tiempo después.
Y lo hicimos por el magnífico regalo de nieve de este invierno, que nos impidió ir en su momento, pero nos ha mantenido este manto a estas alturas del año. Condiciones casi invernales en mayo......
En una de las clásicas, subimos el Mulhacén y lo bajamos por la oeste. Teníamos intención de ir a dormir a Villavientos, pero su mayor valor, las vistas al Mediterráneo al atardecer, no se daba por la neblina en la costa.
Eso hacía un podo inútil seguir por la ladera de la Loma Pelá, difícil ante la gran cantidad de nieve que persistía, así que dormimos en la Caldera. Muy buena tarde y noche, mejor amanecer.












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