Este tramo del Camino Oliba es el más espectacular: bosques cerrados y continuos, senderos a veces casi cerrados por la vegetación exuberante, y final magnífico, con el embalse de Vic-Sau a la vista. Un tramo boscoso con edificaciones románicas y un yacimiento arqueológico. Eso sí, el terreno se vuelve más escarpado al transitar por el espacio natural de las Guilleries-Savassona.
La última
parte de la etapa recorre los meandros del río Ter. En uno de los más
pronunciados se encuentra el monasterio de Sant Pere de Casserres, joya del
románico catalán.
En el tramo hay dos subidas de desnivel considerable; la primera, llegando a Sant Feliuet, y la segunda, el ascenso al Torrent de l´Infern, ya cerca de Casserres.
Salimos de Folgueroles al norte, siempre recto, y pasamos Foquers. Seguimos al norte, llegando a Tavèrnoles (1.8)
Iglesia
Sant Esteve de Tavèrnoles.
No hay
horario de visitas.
Esta una de
las iglesias románico-lombardas mejor conservadas de la comarca de Osona. Fue
construida por los vizcondes de Osona hacia el 1069 en uno de sus feudos. Lo
mejor, la torre.
Seguimos el
camino, sin desviarnos, y este llega un momento en que vuelve a girar norte.
Llegaremos a un punto señalizado con un poste (1.1), en que hay una
bifurcación en Y, que debemos tomar a la derecha. Comienza la subida a
Savassona sentido E, igual de potente que la bajada anterior.
En el punto
de contacto con la carretera BV-5213 se termina la subida potente. A la derecha
tenemos el pueblo, y en él la iglesia.
En realidad, la iglesia (y diría que el pequeño pueblo) se encuentra en terreno privado, aunque abierto al paso, aunque con rótulos que advierten de lo anterior.
Por tal motivo, la iglesia de sant Pere no está anunciada, y llegar a ella es un tanto complicado.
Sant Pere
de Savassona
El edificio, de una sola nave y construido en variante lombarda hacia el 1060, ha permanecido prácticamente entero hasta nuestros días.
Ahí el
camino gira al NE, llegando al punto en que casi conviven la ermita de Sant
Feliuet de Savassona (1.0) y el yacimiento arqueológico de
los Petroglifos de la Pedra de l´Home.
El camino gira al NO, llegando al sendero GR-210, que se toma a la derecha, en un punto señalizado, sentido E (0.7).
Más adelante, se llega a una bifurcación en Y, que se toma a la derecha. Ya bordeando el meandro del Ter, sentido norte, se llega a otra bifurcación, que se toma a la derecha (señal Puig del Ter).
Se continua sentido norte, sin desvíos, hasta llegar a un sendero (1.7) que se toma a la izquierda (Fucimanya-Transformador). Seguimos en paralelo al meandro, llegando al pequeño núcleo de Fucimanya, dónde se toma a la derecha.
Bifurcación de Y que se toma a la izquierda, para empezar a descender al fondo del Torrent de l´Infern (1.9), por terreno abierto, aunque enseguida se cubre de bosque sombrío.
Se cruza el lecho casi seco, que da pie a la subida de la otra vertiente, hasta llegar a la carretera de Casserres. Subida pronunciada,
Nosotros no fuimos a sant Pere, porque llevaba una época cerrado, según nos dijeron.
Así que giramos al Este, todo en subida suave, al punto de encuentro con la carretera, paralela a la cual va un camino hasta el Parador de Vic-Sau (4.0).
El rato
final del día, en la terraza del Parador, fue un magnífico colofón a la mejor
etapa de todas las hechas en el Camí Oliba.

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